Los datos oficiales más recientes sobre la estructura del ahorro financiero de los hogares españoles muestran que, aunque los instrumentos de inversión ganan peso, los depósitos siguen representando una parte muy significativa del patrimonio familiar. Según las Cuentas Financieras de la Economía Española elaboradas por el Banco de España, a cierre del último trimestre de 2025 el efectivo y los depósitos concentraban en torno al 33 % del total de los activos financieros, lo que equivale a más de un billón de euros en liquidez.
En paralelo, la inversión financiera alcanza niveles récord. De acuerdo con Inverco, los fondos de inversión ya representan alrededor del 17% del ahorro financiero de los hogares, con un patrimonio que supera los 450.000 millones de euros y entradas netas positivas por quinto año consecutivo. A ello se suma la inversión directa en empresas, cotizadas y no cotizadas, que ronda los 1,1 billones de euros, cerca de un tercio del total.
Pese a este avance, el perfil del ahorrador español sigue siendo marcadamente conservador. Con tipos de interés bajos en cuentas y depósitos y una inflación aún por encima del 2 %, una parte relevante del ahorro continúa perdiendo poder adquisitivo. Los expertos coinciden en que esta elevada concentración en liquidez limita la rentabilidad del patrimonio y subrayan la importancia de avanzar, de forma gradual, hacia una mayor diversificación del ahorro.

