El mercado laboral español inició 2026 con un fuerte retroceso estacional, tras la pérdida de 270.782 afiliados a la Seguridad Social en enero, lo que situó el total de cotizantes en 21,57 millones. Según las estadísticas del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se trata del peor mes de enero desde 2012, con una caída mensual del 1,2 % de la afiliación.
Pese a este retroceso, el balance interanual sigue siendo positivo. En los últimos doce meses, el sistema ha ganado 477.818 afiliados, lo que supone un crecimiento del 2,26%, en línea con la evolución observada durante 2025, cuando la Encuesta de Población Activa del INE reflejó la creación de más de 600.000 empleos en el conjunto del año.
Los indicadores desestacionalizados muestran una afiliación estable, con un ligero aumento de unas 17.000 personas, mientras que el paro registrado descendió en términos corregidos, aunque en cifras absolutas aumentó en 30.392 personas, el menor incremento en un mes de enero desde 2022, situando el total de desempleados en 2.439.062, el nivel más bajo para este mes en 18 años, según el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
En contratación, los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) indican que la caída se concentró en los contratos temporales, mientras que las contrataciones indefinidas aumentaron y representaron el 41,6 % del total, consolidando una mejora estructural en la calidad del empleo pese al impacto estacional.