La inversión en la economía española aumentó un 5,1% en 2025, hasta situarse en 347.000 millones de euros, encadenando así cinco años consecutivos de crecimiento, según un informe elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Pese a esta evolución positiva, el volumen de inversión todavía se mantiene por debajo de los niveles registrados antes de la crisis financiera de 2008.
El estudio destaca que el esfuerzo inversor en España se sitúa actualmente en torno al 20,6% del PIB, lejos del casi 30% alcanzado durante el auge económico previo a la crisis y también por debajo del nivel de economías europeas como Alemania o Francia, donde la inversión representa alrededor del 22% de la riqueza nacional.
El crecimiento reciente ha estado impulsado principalmente por la inversión pública, que aumentó un 9,1% en 2025, favorecida por la llegada de los fondos europeos Next Generation. Por su parte, la inversión empresarial también mantuvo una evolución positiva, con un incremento del 4,6%, superando el impacto provocado por la pandemia.
El informe señala además un cambio progresivo en el destino de la inversión, con un mayor peso de los activos tecnológicos, el software y la investigación y desarrollo. Este proceso refleja una transformación gradual del modelo productivo español, que reduce su dependencia histórica del sector de la construcción y orienta más capital hacia actividades vinculadas a la digitalización y la innovación.


