El Banco Central Europeo (BCE) ha reafirmado su política monetaria al decidir mantener sus tipos de interés oficiales sin cambios tras la reunión del Consejo de Gobierno celebrada el pasado 5 febrero. En su comunicado oficial sobre las decisiones de política monetaria, el BCE subraya que la inflación ha caído al 1,7 % en enero, es decir, por debajo de su objetivo del 2%. Sin embargo, reconoce que persisten riesgos globales debido a la incertidumbre geopolítica y a la volatilidad de las políticas comerciales.
En su intervención ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo el 9 de febrero, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, destacó que las proyecciones de precios sitúan la inflación promedio en torno al 1,9% en 2026, el 1,8% en 2027 y el 2% en 2028. Lagarde subrayó ante los eurodiputados que la política monetaria seguirá ajustándose reunión a reunión según evolucione la información económica.
Además de la evaluación sobre inflación y tipos, la presidenta del BCE instó al Parlamento Europeo a avanzar en la tramitación del euro digital, considerándolo una herramienta clave para reforzar la autonomía estratégica de la Unión en sistemas de pago, e insistió en que la estabilidad de precios es “una condición necesaria para el crecimiento sostenible, para la competitividad y para la inversión”. En este contexto, el BCE también ha recordado la importancia de reforzar la estabilidad y la cohesión en la eurozona para hacer frente a incertidumbres globales.


