El Banco Mundial ha puesto el foco en la necesidad de reforzar la productividad en Europa Central y del Este mediante una mayor apuesta tecnológica. En su último informe, la institución señala que países como Polonia, Rumanía, Bulgaria o Croacia podrían aumentar su productividad laboral entre un 10% y un 15% si aceleran la digitalización y el uso de tecnologías avanzadas.
El organismo destaca también que la región ha logrado avances económicos significativos en las últimas décadas, pero advierte de que ese proceso podría ralentizarse si no se aplican nuevas estrategias de crecimiento. En este sentido, subraya la importancia de favorecer la actividad empresarial, fomentar la innovación y reforzar las capacidades digitales.
Asimismo, el Banco Mundial insiste en que la inversión en capital humano será determinante para sostener el crecimiento a largo plazo. En un contexto global de elevada incertidumbre y menor dinamismo económico, la combinación de talento, tecnología e innovación se perfila como el principal motor para mejorar la competitividad de estas economías.


