El vicepresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Philip N. Jefferson, presentó el 6 de febrero de 2026 su análisis del panorama económico y las dinámicas de inflación en un evento de la Brookings Institution en Washington. Jefferson se mostró “cautelosamente optimista” sobre el crecimiento económico de este año, proyectando que la economía estadounidense crecerá a un ritmo parecido al de 2025, alrededor del 2,2%, impulsada por el gasto privado y la inversión de las empresas, notablemente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Además, consideró que el mercado laboral estadounidense muestra señales de estabilización, con una tasa de desempleo que se sitúa en el 4,4%.
En materia de precios, Jefferson reconoció que el proceso de desinflación ha perdido tracción en el último año, con el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) general estimado en 2,9% interanual en diciembre de 2025, y la inflación subyacente alrededor del 3,0%, cifras que siguen por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Así, explicó que este estancamiento se debe en parte a tensiones en los precios de bienes relacionadas con los aranceles y que, aunque persisten riesgos al alza, espera que la inflación reanude su descenso hacia el objetivo una vez que los efectos de los cambios arancelarios se disipen.


